En la soledad de una plaza
cuyas vistas a la Giralda...,
efigie de bronce aun guarda
Inmortalizada inspiración
del ilustre gitano y marqués...,
elegante como siempre fue
con regio traje y gafas de sol.
Desde el quejío de su cante
fiel pregonero de Badajoz...,
arpegio de guitarra y color
que le arrancan su talante.
¡Ay, de aquel flamenco pacense
cual niño huérfano quedaba! ...,
aquel gigante se marchaba
a cielo pleno de cipreses.
Cuando se vuelve tímido el sol,
y silencian aves que duermen...,
la noche oscura no teme
la eterna figura del cantaor.
¡Vuelvan a sonar esos cantes
desde la altiva alcazaba...,
mudando la brisa del aire!
Nadie heredó el marquesado,
méritos de nuestro Porrina...,
de distintivo inalcanzado.
(Al Porrina de Badajoz y a su cante legado que vive eterno).
Miguel Ángel de la Cruz Gómez.
Poema Inédito. 17/10/2022.
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